Sacar a bailar no es sólo cosa de ellos. 6 pasos para llevar la iniciativa

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Desde pequeñitas, nos enseñan en las películas de Disney que es el príncipe el que tiene que ir en busca de la princesa para salvarla, pero en el baile no hay nada más lejos de la realidad, nosotras también tomamos la iniciativa y los sacamos a bailar. Aunque a diferencia de este tipo de animaciones, sacar a bailar a un chico en la pista es mucho más fácil. Para empezar, no hay que luchar contra dragones o brujas, y segundo, en este caso ya sabes el final de la película, un baile para el recuerdo y dos besos de despedida (o, en su defecto, una larga conversación).
 

gif bella y bestia

 

Por lo que si estás en la pista de baile y tienes unas ganas enormes de estrenar esos zapatos que tanto te han costado, lo mejor que puedes hacer es seguir estos consejitos y lanzarte en busca de ese chico al que no puedes quitar los ojos de encima de lo bien que baila.

 

6 pasos para sacar a bailar a un hombre

1. No existe la vergüenza: Como dice mi madre “con la vergüenza ni se come ni se almuerza”, un refrán que nos viene “al dedillo” y del que hay mucho que aprender. Cuando salimos a bailar, no debemos sacar de casa a ese incómodo lastre llamado “vergüenza” que muchas veces se empeña en acompañarnos a todos sitios. Ser nosotras mismas es fundamental y debemos tener en cuenta que todo el mundo pasó por esas primeras clases, donde los básicos eran el centro del universo y algún que otro paso se le atragantaba. Así que si te apetece compartir unos minutos bailando al son de la música con alguien que tiene más soltura que tú, no dudes en acercarte, es tu oportunidad para aprender algo nuevo durante el baile.

2. Localizar a tu próximo bailarín: En las discotecas de ritmos latinos la distribución siempre suele ser la misma: una pista en el centro y un círculo enorme alrededor, mirando a la gente mientras baila. Por lo tanto, si tu intención esa noche es bailar como si no hubiera mañana, lo mejor que puedes hacer es colocarte en primera fila y observar atentamente a quién quieres sacar en tu próximo baile. Una vez que lo tienes localizado, no tienes más que acercarte y esperar a que la música deje de sonar para poder pedirle educadamente un baile.

3. Atenta a las señales: Debemos tener en cuenta que somos personas y como tal, nos cansamos o queremos ir a pedir agua, al baño o simplemente despejarnos fuera porque dentro hace mucho calor. Por esta razón, debemos fijarnos en las señales que nos indican si es el momento oportuno para sacar a bailar a esa persona o mejor, esperamos unas canciones más. En cualquier caso, esto no quiere decir que desistamos, simplemente que tengamos paciencia para saber que durante el baile, tanto tú como él, vais a disfrutar de cada segundo.

4. Educación ante todo: regla básicas de la vida, utilizar un “por favor” para pedir algo, en este caso, una salsa, bachata o esa kizomba que has estado esperando toda la noche. Esas son las palabras mágicas que debemos usar si queremos empezar con buen pie, pues en algunas ocasiones, una proposición puede sonar a obligación si dejamos la educación a un lado, y en ningún momento queremos que alguien se sienta presionado. A partir de aquí, la respuesta depende de él y tanto si es un “sí” o un “no”, una sonrisa y un gracias nunca están de más.

5. Déjate llevar: seguro que en tus clases de salsa has escuchado al profesor en algún momento decir “relaja los brazos y deja que sea el chico quien te guíe”. Hay momentos en la vida en los que hay que hacer las cosas y no se puede dejar caer la responsabilidad en ninguna otra persona, pero este no es uno de ellos ¡Aprovéchalo!  Este es el momento ideal para relajarte y dejar que sea él quien mande por unos minutos (solo unos minutos), mientras tú demuestras que eres capaz de hacer todos esos detalles que has aprendido en tus horas de ensayo.

6. “¡Ooooh, esto se acaba!”: todas las cosas tienen un final y en esta ocasión no es diferente (aunque siempre se puede repetir, si la experiencia ha sido buena). Cuando una canción llega a su fin, hay que agradecer el baile con una sonrisa y volver a empezar desde el primer consejo.

Después de leer estos seis pasos no habrá noche en la que pares de bailar.

[Gif: Plusbits]

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